domingo, 27 de octubre de 2013

Ojos que no ven, corazón que no siente


“Ojos que no ven, corazón que no siente” y que ciertas son estas palabras, desde la distancia sigo de cerca todos los días la actualidad de España, entre la pena y la desilusión, cada día de esta semana ha estado marcado por el desánimo y la frustración, pese a que el Banco de España diga que salimos de esta maldita crisis, que Bill Gate invierta en España o incluso que los datos del paro den ganas de que el ánimo aflore, el sentir el bien distinto.

Comenzábamos la semana conociendo la decisión del Tribunal de Estrasburgo y la semana continuaba con las protestas del Sector Educativo, en ambas cuestiones podemos ver como el pueblo, si me permiten la expresión, está unido, y los políticos tan obcecados en el partidismo y la segregación ideológica no son capaces de dejar sus diferencias a un lado y ceder por el bien común.

En un caso todos somos capaces de empatizar con el dolor de los familiares que perdieron a sus seres queridos por la lucha ideológica de aquellos que necesitan las armas porque no son capaces de combatir con la palabra. En el ámbito educativo estamos cansados de ver una ley tras otra y todas ellas con pésimos resultados, la “Ley Wert” llega y sin duda no creo que sea la solución, necesitaos una Ley de Educación que sea de todos y que nazca fruto del consenso de la sociedad, pues es en ella en lo que vamos a dejar lo más valioso que tenemos, el futuro de nuestro país.

Mientras tanto, desde la lejanía o más bien la cercanía que los bits nos permite, seguiremos el consejo de nuestro buen querido Quijote a Sancho: “Cambiar el mundo, amigo Sancho, que no es locura ni utopía, sino justicia”.



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