Sentimientos encontrados, la felicidad de acabar los exámenes, de terminar un curso, de volver a casa con la familia, de pensar en esas vacaciones. Y a la vez ese sentimiento de tristeza, el pensar que vamos avanzando en el camino.
Con 21 años es muy difícil pensar en el futuro (y más en los tiempos actuales), pero sí nos da para pensar en el presente y sobre todo en el pasado... En estos días me acuerdo de todos aquellos que se han ido quedando en esos finales del camino, en esos fines de curso. Amigos que creíamos que serían para siempre pero que después de los veranos se iban difuminando hasta no saber nada de ellos en estos días.
Este fin de curso, es algo más especial que los anteriores de la carrera... Mi compañero de piso, de clase, amigo y en general la persona que me ha aguantado durante estos 4 años (a todas horas del día) se va a Parma (Italia) de Erasmus. El próximo curso, sin duda será diferente....
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